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HISTORIA DEL ESQUÍ ACUÁTICO Continúa todavía la polémica respecto a los orígenes del Esquí Acuático, entre americanos y franceses. Mientras los franceses afirman que el Esquí Acuático nació en el Lago Annecy, inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918), practicado por los soldados de un regimiento de cazadores alpinos estacionado en aquella ciudad; los americanos señalan que los primeros esquiadores fueron inquietos deportistas de Florida, en los Estados Unidos, que cuando comenzaron los “felices veintes” abriendo una de las épocas más amables del siglo, se lanzaron a nadar sobre las aguas de los lagos que tanto abundan en aquella provincia estadounidense, calzando unas tablas a modo de esquís.
Más tarde, en 1924 Mr. Fred Waller, de nacionalidad estadounidense, patentó en su país un par de esquís que bautizó con el nombre de “akwaskee”, lo que puede considerarse legítimamente como uno de los puntos de partida del Esquí Acuático.
Mientras se iba extendiendo en todo el mundo la práctica de dejarse arrastrar por una canoa, deslizándose sobre el agua calzando un par de esquís; paralelamente se perfilaban reglamentos y se estructuraban competencias. Así, el Esquí Acuático se convirtió en un deporte de una rigurosa y estricta exigencia. Quedaba al margen el esquí de ocio, diversión y entrenamiento y se afianzó cada día con mayor fuerza, la verdadera competencia del esquí, centrada en las tres disciplinas de slalom, figuras y saltos.
Desde entonces, el Esquí Acuático ha sufrido una larga evolución tanto en su material, como en su técnica y sus competencias.
El pasatiempo y la diversión se convirtieron en uno de los deportes más exigentes, más audaces y más estrictos en el mundo.
Entre los deportes jóvenes, ninguno a adquirido la difusión y densidad en todo el mundo, como lo ha logrado el Esquí Acuático en medio siglo de vida. Tampoco ningún otro deporte nuevo ha llevado la emoción de sus competencias y la fuerza espectacular de sus tres disciplinas, por tantos continentes como lo ha hecho el Esquí Acuático.
Sus orígenes como deporte de competencia son recientes. La rapidez con la que se ha impuesto, acrecentó su autenticidad deportiva y toda la tracción que, como deporte de altas exigencias físicas, técnicas y dinámicas encierra el Esquí Acuático.
La energía única que el slalom y el salto encierran, y el alto tecnicismo que la disciplina de figuras exige, ejercieron un atractivo poderosísimo entre la juventud de todos los continentes que adoptaron rápidamente el Esquí Acuático como deporte de competencia.
Contrariamente a lo que podría pensarse, los climas de las diversas latitudes de los escenarios y las más opuestas diferencias entre los pueblos, no han sido obstáculo para que este deporte adquiera una divulgación realmente mundial.
Esquiadores de las más variadas razas, de las más encontradas posibilidades y de los más diversos orígenes, demostraron que cuando se someten a las rigurosas leyes de entrenamiento que el Esquí Acuático exige y se adquiere la técnica que las diferentes disciplinas requieren, se vive una de las más bellas aventuras de la vida moderna.
Así, entre los primeros clasificados de los distintos campeonatos del mundo tenemos a: el Belga de Clerc, Primer Campeón Mundial de Combinado; El mexicano Alfredo Mendoza, Primero en romper la barrera de los 100 pies en salto; El Libanés Simón Khoury y los Estadounidenses Dick Pope, Bill Spencer, Chuck Steams, Larry Penacho y Hillier; el vivaz mexicano Tito Antuñano; los Franceses PhilippoGut y Logut, Jean Marie Muller; el Suizo Pierre Clerc, El Italiano Bruno Zaccardi; El Español Víctor Palomo, El Venezolano Carlos Suárez; El Inglés Mike Hazelwood y El Cinco veces Campeón del Mundo el Estadounidense Samy Dubai y el Francés Patrice Martín, actual Campeón.
EL ESQUÍ ACUÁTICO EN MÉXICO
México tiene gran tradición en el Esquí Acuático; desde 1950 se ha celebrado en forma continua Torneos Internacionales, entre ellos dos Campeonatos Latinoamericanos y cuatro Panamericanos, siendo el último en 1990.
Así mismo, México ha estado representado en todos los Campeonatos y Copas del Mundo organizados por la Federación Internacional de Esquí Náutico desde 1953; destacando las actuaciones de:
Alfredo Mendoza, quien fue Campeón Mundial en 1953 y 1955 por Estados Unidos
Quirino Ramírez, Record Mundial de Salto en 1953. Samuel Zamudio, Campeón Mundial de Veteranos en 1953. Emilio Zamudio, Campeón del Torneo Abierto de Estados Unidos en 1955 Adolfo Antuñano, Campeon del Mundo de Slalom y Subcampeón Combinado en 1967. MODALIDADES
El Esquí Acuático se practica en diferentes modalidades, algunas de ellas exclusivamente en ciertos países o regiones. Hablando de Esquí Acuático competitivo, el más practicado mundialmente es el esquí tradicional o también llamado “clásico”. En México se ha llevado a cabo desde hace mucho tiempo campeonatos promocionales, regionales, nacionales e internacionales de esquí tradicional o clásico. Un torneo normalmente comprende tres modalidades o eventos Slalom, Figuras y Salto.
La mayoría de esquiadores practican las tres modalidades, pero existe también los “especialistas” en una sola de ellas, específicamente en Slalom. En un torneo existe la clasificación para cada uno de los eventos y otra llamada Combinado, que se obtiene sumando los puntajes obtenidos en los tres eventos, con la condición de que el esquiador debe haber obtenido puntos en las tres modalidades.
Las modalidades del Esquí Clásico son: Slalom, Figuras, Salto de Rampa y Combinado (Clasificación por las Tres pruebas).
SLALOM: Es un zig-zag que debe hacer el esquiador por una pista marcada con boyas. La lancha sigue un recorrido fijo y recto por la pista de 259 metros, mientras el esquiador debe entrar por la “puerta” de la pista marcada por un par de boyas y luego tratar de redondear 6 boyas alternativamente colocadas a derecha e izquierda del centro de pista. Según la categoría, el esquiador inicia su recorrido a una velocidad de la lancha determinada por el reglamento. Si logra entrar a la pista, superar las 6 boyas y salir correctamente de la pista, podrá continuar su actuación y la lancha regresara a la pista a 3 Km/h más que la velocidad anterior. En el caso de los esquiadores masculinos la velocidad máxima será de 58 Km/h y si el esquiador pasa toda la pista a esa velocidad, en la próxima pasada no se aumenta la velocidad sino que empieza a recortar la cuerda en medidas establecidas hasta que el esquiador se caiga o falle una boya.
FIGURAS: También conocida como Giros o Tricks, requiere el máximo de habilidad y soltura, se podría comparar con el patinaje sobre hielo. Cada esquiador tiene dos pasadas de 20 segundos frente a los jueces para tratar de hacer el máximo de puntos, efectuando los giros que ha seleccionado previamente de una larga lista definida en el Reglamento de la Federación Internacional, y que se da un puntaje desde 20 hasta 1000 puntos según el grado de dificultad. El esquiador trata de hacer el máximo de giros en 20 segundos, pero si se cae en ese momento termina su pasada. Si es la primera pasada, de todas maneras tiene derecho a su segunda pasada de otros 20 segundos. Existen pruebas en dos esquís, en un esquí, con un pie en la cuerda, sobre la superficie del agua, en el aire aprovechando la ola de la lancha y hasta saltos mortales.
La especialidad en figuras es la que requiere de mayor dedicación y paciencia, pues no solo es importante aprender a ejecutar un giro, sino que lo más difícil es dominarlo.
SALTOS: Es el más espectacular y arriesgado de los eventos, consiste en saltar una rampa de 6.40 m de largo y 1.50, 1.65 o 1.80 m de altura (dependiendo de la categoría). También la velocidad de la lancha depende de la categoría, siendo la máxima de 57 km/h. El esquiador con el fin de entrar a la rampa con más velocidad, hace un “corte” o cruce de la estela para lograr a veces velocidades de entrada a la rampa de hasta 100 Km/h.
Un sofisticado sistema de visores y cálculos por computadora, determinan la distancia desde el borde de la rampa hasta el punto de “acuatizaje”. Solo la distancia cuenta en saltos, y no así la altura o estilo del esquiador.
El esquiador tiene tres oportunidades y solo la mejor será tomada en cuenta. El largo reglamentario de la cuerda es de 23 metros. El salto de rampa demanda extremo control físico y mucho valor.
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